Luego de presenciar el asesinato de sus padres a manos de un hombre vestido de Santa Claus, Billy comienza a convivir con dos personalidades, la suya propia y Charlie, el hombre que mató a sus padres. Ambas personalidades mantienen un equilibrio perfecto para que la masacre desatada no se salga de control. Un slasher interesante, mostrando como un trauma puede conducirte a la locura sin ningún tipo de escala. El actor Rohan Campbell saca su papel de loco ya ejecutado en Halloween Ends y la verdad es que le sienta muy bien ese rol. De todas formas, termina siendo una película en extremo bizarra, pero con un buen destello argumentativo que deja las puertas abiertas a una secuela.

VALORACION: 6 ptos. Aprobada.